¿Qué es la estenosis espinal lumbar?

El término estenosis espinal lumbar describe un estrechamiento del canal espinal en la región lumbar que conduce a la compresión de las raíces nerviosas.

¿Qué causa la estenosis espinal lumbar?

Para la mayoría de los pacientes, la estenosis lumbar es un proceso de enfermedad adquirida provocado por el desgaste crónico de la columna vertebral. El desgaste crónico conduce a una serie de cambios degenerativos que dan como resultado un canal espinal cada vez más estrecho. Los crecimientos óseos a lo largo de las articulaciones facetarias de la columna junto con el engrosamiento de los ligamentos espinales y las hernias de disco contribuyen a estrechar el canal espinal. Sin embargo, se cree que la genética contribuye al desarrollo de estenosis espinal en algunos pacientes. Así como algunas personas son altas y otras bajas, algunas personas tienen canales espinales muy grandes y otras muy pequeños. Los enanos acondroplásicos, por ejemplo, tienen una anomalía genética que afecta el crecimiento y desarrollo de sus huesos y por ello tienen más probabilidades de desarrollar estenosis espinal sintomática.

¿Cómo se diagnostica la estenosis espinal lumbar?

Los síntomas clásicos de la estenosis lumbar incluyen dolor en glúteos, piernas y pies provocado por la marcha que se alivia con el reposo o con cambios posturales como sentarse o inclinarse hacia delante. No todos los pacientes se quejan de dolor, algunos se quejan de calambres en las piernas y otros notan debilidad o fatiga en las piernas. Estos síntomas, conocidos formalmente como claudicación neurogénica, pueden ser unilaterales o bilaterales.

En algunos pacientes, la claudicación neurogénica puede ser difícil de diferenciar de los síntomas de claudicación debido a una enfermedad vascular en las extremidades inferiores. El dolor de piernas por claudicación vascular, a diferencia de la claudicación neurogénica, puede persistir en reposo y se asocia con los siguientes hallazgos: falta de pulso, parestesias, parálisis, palidez y dolor en una o ambas extremidades. En los casos en que se sospeche claudicación vascular, puede ser necesaria la evaluación por un especialista vascular.

Una vez que se sospecha la claudicación neurogénica, una resonancia magnética o tomografía computarizada de la columna lumbar demuestra la gravedad y la ubicación de la estenosis espinal. La información proporcionada por estos estudios es fundamental para planificar un tratamiento eficaz.

¿Cómo se trata la estenosis espinal lumbar?

La descompresión quirúrgica de las raíces nerviosas es el pilar del tratamiento de la estenosis lumbar. Una laminectomía lumbar es la forma más común de tratamiento quirúrgico e implica la extirpación del hueso y los ligamentos (apófisis espinosa, articulación facetaria medial y ligamnetum flavum) de la parte posterior del canal espinal. La eliminación de este hueso y ligamento aumenta efectivamente el tamaño del canal espinal y alivia la compresión de las raíces nerviosas. En algunos casos, el paciente puede tener una inestabilidad espinal subyacente que requiera estabilización y fusión instrumentadas.

Ciertas técnicas mínimamente invasivas han evolucionado recientemente para tratar la estenosis lumbar. Una técnica de distracción interespinosa que utiliza un dispositivo implantado llamado X STOP ha demostrado su eficacia en el tratamiento de pacientes con estenosis lumbar de un solo nivel. El X STOP se inserta entre las apófisis espinosas de la columna lumbar aumentando la separación entre ellas. Al distraer las apófisis espinosas de esta manera, el X STOP puede aumentar el diámetro del canal espinal y aliviar los síntomas de la estenosis espinal. El X STOP también aumenta el tamaño de la abertura en la columna lumbar donde las raíces nerviosas salen del canal espinal (agujero neural). El X STOP es más adecuado para pacientes que tienen dolor en las piernas en lugar de dolor de espalda, y que experimentan cierta mejoría en sus síntomas cuando se inclinan hacia adelante.

Los pacientes que no están lo suficientemente sanos para la cirugía o que no desean someterse a una cirugía pueden ser candidatos para las inyecciones epidurales de esteroides. Las inyecciones epidurales de esteroides pueden proporcionar un alivio temporal de los síntomas. Durante una inyección epidural de esteroides, se pasa una aguja a través de la piel hacia el canal espinal usando una guía de rayos X. Una vez en el lugar adecuado, se administra una mezcla de esteroides (un fuerte medicamento antiinflamatorio) y anestésico local.

La fisioterapia sola es un método alternativo de tratamiento. Esto, sin embargo, da como resultado un alivio sintomático en muy pocos pacientes.