Los 3 tipos de escoliosis

La importancia de la columna vertebral es bien entendida por la mayoría. Soporta su peso, permite el movimiento y mantiene la función nerviosa en todo el cuerpo. Menos conocida es la importancia de la curvatura de la columna vertebral. La columna vertebral debe estar recta hacia arriba y hacia abajo con una suave curva en forma de «S» de arriba a abajo. Una curvatura ideal de la columna vertebral ayuda a mantener el equilibrio, estabiliza la función muscular y favorece el correcto funcionamiento de los nervios. En este artículo, aprende sobre la escoliosis, una enfermedad que afecta a la curvatura de la columna vertebral.

¿Qué es la escoliosis?

La escoliosis es una afección de la columna vertebral que presenta una curvatura lateral. Como resultado, una persona con esta condición puede tener una columna vertebral que aparece en forma de «S» o «C» horizontal en lugar de vertical. La escoliosis suele diagnosticarse en adolescentes y la mayoría de los casos son leves. En general, la escoliosis leve no causa problemas significativos como dolor, dificultades respiratorias o problemas de movilidad. Cuando la escoliosis causa dolor, suele ser debido a la curvatura anormal de la columna vertebral:

  • Tensa e inflama las articulaciones.
  • Estira, irrita o pellizca los nervios.
  • Tensa los músculos debido a una postura incorrecta.

Aunque un caso leve de escoliosis no suele causar problemas, la escoliosis leve en un niño puede empeorar a medida que su columna vertebral crece y se desarrolla. Los niños con escoliosis leve suelen ser objeto de un estrecho seguimiento, normalmente con radiografías, para ver si la curva empeora a medida que envejecen. Si una curva empeora, el niño puede necesitar llevar un corsé que impida la progresión de la escoliosis.

Aunque es poco frecuente, la escoliosis grave puede ser incapacitante y causar problemas en la función pulmonar. Si la curvatura es lo suficientemente grave, puede reducir el espacio dentro del tórax, impidiendo la función pulmonar. En estas situaciones, lo más probable es que sea necesaria la cirugía. Otras opciones de tratamiento son:

  • Terapia de masaje para aliviar el dolor y aumentar la circulación de la columna vertebral.
  • Fisioterapia para aumentar la fuerza, la flexibilidad y la amplitud de movimiento.
  • Frenos que sostienen la columna vertebral.
  • Varios medicamentos, como analgésicos de venta libre, como Tylenol o Advil, o antidepresivos para aliviar el dolor y mejorar el estado de ánimo.
  • Ajustes quiroprácticos para disminuir el dolor y mejorar la flexibilidad.
  • Inyecciones de corticosteroides para el dolor significativo de la escoliosis.

¿Cuáles son los 3 tipos de escoliosis?

La escoliosis se presenta en muchas formas diferentes, generalmente divididas en escoliosis idiopática, neuromuscular o congénita. Estos tres tipos de escoliosis se definen según sus causas. A continuación se ofrece más información sobre cada uno de estos tres tipos de escoliosis:

Escoliosis idiopática

La escoliosis idiopática es la variante más común de la escoliosis. Idiopático significa que la causa es desconocida o que ningún factor único y discernible contribuye al desarrollo de una enfermedad. Como tal, este tipo de escoliosis se diagnostica en niños, adolescentes o adultos cuando ninguna condición o lesión única y detectable causa su curvatura espinal anormal.

También conocida como escoliosis idiopática del adolescente (AIS), este tipo suele aparecer al final de la infancia o en la adolescencia, durante un estirón, por ejemplo durante la pubertad. El AIS se da en el 2-3% de los niños en Estados Unidos. A pesar de la naturaleza idiopática del AIS, los investigadores sospechan, pero no pueden confirmar, que varios genes están implicados en su desarrollo en las personas.

Algunos síntomas de la escoliosis idiopática son

  • Una cintura desigual.
  • Discrepancias en la altura de la cadera.
  • Un omóplato que sobresale más que el otro.
  • Costillas que aparecen más prominentes en un lado.
  • Hombros desiguales.

Para diagnosticar la escoliosis idiopática, los médicos realizan primero una revisión detallada de la historia clínica y un examen físico de la columna vertebral y sus movimientos y funciones. Una prueba concreta que pueden realizar durante el examen físico es la prueba de flexión hacia delante de Adam, una prueba sencilla y no invasiva para detectar la escoliosis.

Con la prueba de la flexión de Adam hacia delante, el médico pide al paciente que se ponga recto y alto. Una vez que el paciente se encuentra en la posición adecuada, el médico le pide que se incline hacia delante lo máximo posible con la columna vertebral. Mientras el paciente dobla la columna vertebral hacia delante, el médico examina ambos lados de la caja torácica para ver si uno está más alto que el otro en el punto de unión con la columna vertebral. Si un lado de la caja torácica es más alto, se formará una joroba en ese lado.

Si su médico sospecha que hay escoliosis después de la prueba de inclinación hacia delante de Adam, es probable que realice una radiografía para determinar la gravedad de la curvatura anormal. Los resultados de la radiografía permitirán evaluar las opciones de tratamiento.

Escoliosis neuromuscular

A diferencia del SIA, la escoliosis neuromuscular se produce cuando una condición o enfermedad conocida contribuye principalmente a la escoliosis. Estas condiciones generalmente implican un mal control muscular o problemas neurológicos y pueden o no estar presentes al nacer. Algunas condiciones comunes que causan la escoliosis incluyen:

  • Tumores musculoesqueléticos benignos y malignos: Si un tumor crece lo suficiente como para desalinear la columna vertebral, puede producirse una escoliosis. Un tumor benigno es no canceroso, mientras que un tumor maligno es canceroso.
  • Parálisis cerebral: La parálisis cerebral es un grupo de trastornos que implican interrupciones en los mensajes que el cerebro envía normalmente a los músculos para regular el movimiento y la coordinación, lo que provoca debilidad muscular. La escoliosis es frecuente en los niños con parálisis cerebral, ya que la debilidad muscular influye en el desarrollo de la columna vertebral y su curvatura.
  • Distrofia muscular: La distrofia muscular es también un grupo de enfermedades que causan debilidad y pérdida muscular progresiva. Cuando la distrofia muscular afecta a los músculos que sostienen la curvatura natural de la columna vertebral, puede aparecer la escoliosis.
  • La poliomielitis: La polio es un virus que infecta el sistema nervioso y puede causar parálisis. Las personas que contraen este virus pueden sufrir el síndrome post-polio. La escoliosis es un síntoma común del síndrome post-polio.
  • Espina bífida: La espina bífida es una enfermedad congénita en la que la columna vertebral y la médula espinal no se forman correctamente en los bebés en desarrollo. Aproximadamente la mitad de los pacientes con espina bífida desarrollan escoliosis.
  • Lesiones de la médula espinal: Si una lesión de la médula espinal causa daños en los nervios que conducen a la pérdida de control muscular en su núcleo, puede desarrollarse una escoliosis. Los músculos centrales son los responsables de ayudar a la columna vertebral a mantenerse en posición vertical. Si estos músculos se debilitan o pierden las señales nerviosas, la columna vertebral puede inclinarse hacia un lado.

Escoliosis congénita

La escoliosis congénita se produce cuando existe una anomalía en la curvatura de la columna vertebral al nacer. Este tipo de escoliosis suele detectarse antes que la escoliosis idiopática o neuromuscular. La escoliosis congénita también es mucho más rara que los otros dos tipos, ya que aproximadamente tres de cada 100.000 personas nacen con escoliosis congénita.

Las opciones de tratamiento estándar para la escoliosis congénita incluyen la observación y el uso de aparatos ortopédicos o yesos. En el caso de la observación, el médico recomienda citas programadas para poder controlar la evolución de la columna vertebral a medida que se desarrolla. La cirugía para la escoliosis congénita se considera si el paciente tiene:

  • Curvas que empeoran significativamente durante un periodo de observación.
  • Curvatura anormal severa de la columna vertebral.
  • Grandes deformidades en la columna vertebral o el torso.
  • Problemas neurológicos debidos a la anomalía de la médula espinal.

¿Tiene usted escoliosis?

Si usted o un ser querido muestra signos de escoliosis, es conveniente que acuda a un médico que pueda diagnosticar la afección y ofrecer las opciones de tratamiento adecuadas. Nuestros especialistas en columna vertebral del New York Spine Institute tienen una gran experiencia en la prestación de cuidados de alta calidad para afecciones de la columna vertebral como la escoliosis. Podemos determinar la gravedad de su escoliosis con una precisión milimétrica y proporcionar el tratamiento adecuado para sus necesidades.

Para concertar una cita con uno de nuestros especialistas en columna vertebral, le invitamos a ponerse en contacto con nosotros hoy mismo.